Estimado Presidente:
Durante estos cuatro años, el Gobierno que Ud. preside se ha empeñado en decirnos a los españoles lo que debemos hacer. Es normal, pues bién sabido es que los españoles somos un pueblo joven, casi infantil, que necesita de la mano paternal de un Gobierno de talante, por detrás y por delante.
De este modo ese Gobierno de Ud. y nuestro, pese lo que nos pese, nos ha dicho entre otras cuestiones lo siguiente:
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Prohibido fumar en casi todos los lugares públicos. Yo personalmente no fumo, pero creo que es mejor concienciar que el tabaco es peligroso, más que prohibirlo. Pero claro, los españoles , como chicos malos que somos hemos sabido buscar la trampa a la ley para que en prácticamente el 99% de los bares se pueda fumar.
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No comais haburguesas XXL. Con lo buenas que están. Venga presi.
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No cojáis el auto que gasta gasolina. Pués a ver si empezais a bajaros Uds. de los vehículos oficiales, que también gastan.
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Que los ciudadanos tenemos la culpa de que suba el IPC, porque no hemos interiorizado el valor del euro. Hay que ver lo poco aplicados que somos. Por cierto, cuanto dijo el ministro de economía que vale el euro?, 160 pesetas?. ¡Ay señor ministro, que se equivocó Ud.!
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Que en vista de que todo está muy caro, el cordero, el besugo, el jamón, el marisco, el pan, la leche,……, ¡que comamos conejo en Navidad!. Claro los productos navideños típicos solo para Uds. que sí pueden permitírselos. Bueno pués ya puestos por que no nos da Ud, señor Presidente, la receta del conejo.
Pues le recomiendo esta, que está muy buena.
INGREDIENTES:
-Un conejo limpio, y pedimos en la carnicería que lo troceen y nos pongan el hígado.
-Una cebolla, almendras, ajos, sal y romero.
-Aceite de oliva.
-Vino blanco.
-Caldo de verduras, podemos comprar un tetrabrick de este que lo hacen ahora muy bueno.
ELABORACIÓN:
Freímos los trozos de conejo en el aceite de oliva. Cuando empiecen a dorarse añadimos los ajos pelados y en trozos grandes y dejamos el conejo hasta que los ajos estén fritos.
Aparte, en una sartén pequeña, freimos las almendras, un poquito nada más para que no se quemen. Luego pochamos una cebolla bién picadita y apartamos junto a las almendras y a continuación freimos ligeramente el higado del conejo.
Pasamos bién con la batidora todo esto: la cebolla, las almendras y el hígado, añadiéndole el romero.
Pasamos a una cazuela los trozos de carne, y le añadimos todo lo que hemos triturado, los ajos fritos, un chorreoncito de vino blanco, la sal y el caldo de verdura. Dejamos a fuego lento un buén rato, que la carne se ponga blandita.
Hay que tener en cuenta que hay que añadir la cantidad apropiada de caldo de verdura según lo espesa que queramos la salsa. Cuanto menos pongamos, más espesa nos saldrá, pero siempre eso sí que al menos quede a ras de la carne, para que esta se cocine.
Sr. Presidente, sin más me despido, espero que le aproveche el cordero y el marisco y que no se le atraganten las próximas elecciones.
Furerza y Honor