Sopa de Harina. “Receta para tiempos difíciles”.

Receta para tiempos difíciles

Muchas veces, al publicar un post sobre recetas, me queda un regusto amargo, pues no puedo evitar pensar en toda esa gente, para la cual, es una quimera el simple hecho de llegar a comer tres veces al día.  Es inevitable en los tiempos que corren, que te asalten estos pensamientos, pues la situación se deteriora a pasos agigantados.

En el transcurso de este año, he podido comprobar como, compañeros de colegio de mis hijos, acudían a clase sin desayunar.  He visto con mis propios ojos, como una anciana, bien vestida, bien peinada, con apariencia de acomodo, “mangaba” un tomate en un mercado y lo escondía en un bolso de pinta carísima.  También, he constatado,como crecían las colas a la puerta del local que “Cáritas” tiene en mi pueblo, con gentes que acudían a recoger comida para mantener a su familia.

Mi abuela, a la que tanto observé cocinar, me decía :”Con papas y aceite puedes mantener a una familia”.  Mi abuela es hija de la guerra civil y como tal aprendió a cocinar bien pronto, con pocos recursos y muchos quebrantos, pero…. y eso lo puedo constatar, nunca faltó un plato en su mesa, ya fuese para ella y su marido, o para sus veintiun nietos, ya fuese un plato de papas aliñadas con aceite o unas gachas.

Y, es que hemos perdido todo aquel patrimonio de nuestros abuelos, que con poco eran capaces de dar de comer a muchos. Ahora todo son “obras de arte culinarias” en la gastronomía, pero si miramos al vecino, quizás estamos viendo a un niño que no puede desayunar, o a una anciana que tiene que robar para comer.

Todo esto me ha venido a la memoria tras releer una receta que una bloguera me envió hace algún tiempo. Es una receta para tiempos difíciles: aquí se las dejo, tal y como ella me la escribió,  y de paso les recomiendo que visiten su blog de cuentos cortos:   http://larotabeauvoir.blogspot.com.es/

Sopa de Harina

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” Dubravka Ugresic, en su libro “El museo de la rendición incondicional” habla del hambre y de la sopa de harina (o sofrita) muy sencillita y me imagino que sabrosa… pan con agua, pues, pero salvaba el día…

Un abrazo!

…..

Ah sí, se me olvidaba, la sofrita consta de lo siguiente:

3 cucharadas grandes de manteca o mantequilla.
4 cucharadas grandes de harina.
1 cucharada pequeña de cominos.
1,5 litros de agua.
sal al gusto.
pan cortado en dados y en aceite.

Freir la harina en la manteca caliente hasta que se dore. Añadir a la fritura los cominos, freír un poco y añadir agua sin dejar de remover. Añadir sal a la sopa y dejar hervir quince minutos más. Servir en cada plato un poco de pan frito y verter la sopa por encima.

Una receta de la Europa de la pos guerra, en casos de mucha necesidad y pobreza, pero bueno, uno nunca sabe…

Otro abrazo…”

PD.  Hoy no les dejo ninguna foto de comida, sino del libro que recomienda nuestra amiga, pero sepan Uds. que el leer también alimenta…el alma.

El Museo de la Rendición Incondicional.
El Museo de la Rendición Incondicional.

Buen provecho y buena mesa.

Recetas contra la crisis.

Parecía que no iba a llegar, pero La crisis ninja  se ha trasladado finalmente a las familias y los hogares de todas las clases medias. Y si es que hasta ahora nos la veíamos y nos las deseábamos para mantener nuestro tren de vida, ahora resulta tarea imposible.  Por ello es necesario reciclarnos en todos nuestros hábitos, también los culinarios:  tendremos que dejar de lado los platos sofisticados y caros y volver a lo de siempre, a la cocina de nuestras abuelas a los pucheros, cocidos,  el socorrido pollo, y las estimadas patatas.

¡ Qué listas eran nuestras abuelas!,  ¡ cómo hacían frente a la crisis!.  Con una olla de cocido tenían para comer cuatro días.  No, no es que comiesen cuatro días cocido sino que de este tenían para comer:

 

  1. El cocido propiamente dicho.
  2. Los garbanzos sobrantes, por ejemplo como “garbanzos con tomate”
  3. Croquetas de pollo y jamón, hechas con la carne del cocido.
  4. Sopa, con el caldo del cocido.

Pués como ven, para hacer más llevadera la cesta de la compra en estos tiempos de crisis, no hay más que ponerle un poquito de imaginación y preguntarle a nuestras abuelas.
 ¿Qué truco tienen ustedes para hacer menos costosa la cesta de la compra?.  Se aceptan comentarios, venga que no se diga….